PINTURAS
Mario De Micheli

Es sorprendente la manera de componer sus obras, imponiendo al cuadro una especie de geometría forzada que modifica los ambientes, las habitaciones, los jardines, los palacios. La noche y el día, la luz y la oscuridad ejercen, en cada detalle, un poder particular de persuasión. Y es así como actúa su sugerencia: una sugerencia que, de todas maneras, sólo está confiada a la seducción de la pintura.

Al mirar sus cuadros, se ve la cadencia que los gobierna. Andrea los concibe con un ritmo que sabe crear, en las circunstancias de cada situación, este rigor formal capaz de excluir tanto el juego gratuito como la mera función decorativa. En sus imágenes, en su modo de comportarse, existe siempre un intento expresivo evidente, y es justamente aquí donde aparecen sus cualidades, sin que por ello sufra la representación de la realidad, ni tampoco su verdad poética más intima.

Su talento consiste en dar una auténtica fisonomía al sentimiento lírico que habita su inspiración.

 

Mario De Micheli.
Traducido del catálogo publicado con motivo de la exposición "Pinturas", Galería El Caballo Verde, Concepción, 1996, y la exposición "Interni", Galería Antonia Jannone, Milán, 2002.